A pesar de la popularidad de este tratamiento, suelen confundirlo con otro, o no saber con certeza en qué consiste dicho procedimiento. Por esta razón te decimos todo lo que debes saber sobre las carillas dentales.

¿Qué son las carillas dentales?

Son pequeñas láminas delgadas que sirven como cubiertas de tus dientes, dándoles un aspecto totalmente natural y estético.

Este método consiste en la colocación de una placa muy fina sobre la superficie anterior del diente en cuestión. Las carillas dentales suelen tener un grosor que va desde 0.3 a 1 m. Siempre que hablemos de este procedimiento recordemos que los materiales más populares para este tratamiento son: resina o composite y porcelana.

fundas dentales

Las carillas de porcelana suelen percibirse frágiles, pero no te preocupes, que una vez adheridas a la superficie se vuelven fuertes y duraderas. Resultan más caras que las de resina, pero arrojan mejores resultados. Su duración se sitúa entre los 15 y 20 años, dependiendo de su cuidado, mientras que las de carillas de composite oscilan entre los 5 y 10 años.

Ambas son fabricadas por un protesista y son colocadas con cemento. En ocasiones las carillas de resina pueden ser realizadas por el mismo dentista.

¿Cuándo es necesario utilizarlos?

Este tratamiento es utilizado en casos como:

  • Desgaste dental

  • Pigmentación dental

  • Dientes desalineados

  • Astillamiento dental

  • Aberturas entre los dientes

Las carillas hacen que mantengas una sonrisa duradera y atractiva. Las manchas resultan difíciles de aparecer en este tratamiento, razón por la cual es ideal para quienes buscan una sonrisa perfecta. Recuerda que antes de tomar una decisión debes acudir a tu consulta de valoración para que podamos brindarte la mejor opción para ti.

¿Cómo se ponen las carillas dentales?

Antes que colocar la pieza dental a tratar, el dentista debe sacarte una impresión de la zona dental para poder ajustar o perfeccionar el tamaño y revestimiento de tu diente. Una vez que se tenga la pieza, se prueba para confirmar que quedó a la medida correcta. Se lima una pequeña parte de tu diente para que se ajuste a la superficie de la encía y los dientes con la intención de que no se note la carilla. Se pega con cemento resinoso. ¡Y listo!

Debes limpiarlas como lo haces comúnmente con tus dientes. Usa hilo dental después de tu cepillado diario. Utiliza un dentífrico que contenga flúor, así lograrás una mejor limpieza. No olvides consultar al odontólogo de manera regular, él podrá recomendarte los mejores productos y los mejores tips para mantener en perfecto estado tus carillas.