Para poder realizar este tipo de procedimiento, primero se le da la forma adecuada a la pieza dental y se coloca una provisional. Posteriormente se toma una impresión del diente, con ella se fabrica la incrustación definitiva que sustituirá a la provisional, la cual volverá a tener funcionalidad y una buena apariencia.

¿Cuándo es necesaria una incrustación dental?

Las incrustaciones se utilizan principalmente cuando se presentan caries dental moderadas, fracturas o en dientes que se han sometido a una endodoncia, mientras el daño no sea exagerado a tal grado de necesitar la colocación de corona. Con el fin de devolverle su funcionamiento, su forma normal y ayudar a prevenir y evitar futuras caries. 

El especialista será quien determinará si se requiere de este tipo de tratamiento. Recuerda acudir con el dentista cada seis meses, así podrá identificar si una caries requiere de ello, utilizando un espejo pequeño para examinar la superficie de cada pieza dental.

Tipos de incrustaciones dentales

Pueden ser hechas de diversos materiales.

  • Incrustaciones de amalgama

Están hechas de metal. Pese a que son muy visibles suelen tener un periodo muy largo de vida y suelen ser relativamente económicas.

  • Incrustaciones de oro

Este tipo de incrustación es muy bien aceptada por el tejido gingival y suelen durar más de 15 años. El oro es considerado el mejor material para restauraciones dentales, sin embargo tiene un costo muy elevado y requiere de muchas sesiones para realizarla.

  • Incrustaciones de composite 

Se utilizan cuando se desea mantener un aspecto natural, por ello se logra utilizar un color idéntico al de las piezas dentales. Son fabricadas con composite dental. La pasta que resulta de los ingredientes mezclados se coloca directo en la cavidad. A pesar de ser casi invisibles ante los ojos de los demás, los composites se desgastan y astillan más rápido con el tiempo. Suelen durar entre cinco y diez años.

  • Incrustaciones de porcelana

Al igual que los demás tipos, se realizan en un laboratorio para posteriormente cimentarse en el diente. Simulan el color del diente original y son resistentes a las manchas. Una restauración de este tipo suele cubrir la mayor parte de la pieza dental y tienen una gran durabilidad de aproximadamente 30 años.

empaste dental

Una incrustación dental es un proceso sencillo y es mucho más resistente que un empaste. Con ella evitamos que el diente se fracture y como resultado obtenemos una perfecta anatomía dental.

Ahora que conoces de qué materiales se pueden realizar las incrustaciones, no dejes que las caries ocasionen la pérdida de tus dientes. Recuerda que lo más importante es acudir de manera periódica al dentista. Si tienes dudas sobre este tipo de tratamiento agenda tu cita con uno de nuestros especialistas y deja tu salud y tus dudas en manos de los mejores.